Con costos que cambian cada mes, los presupuestos anuales estáticos ya no sirven. Te explicamos el enfoque de rolling forecast que usamos con nuestros clientes.
Hacer un presupuesto en enero y olvidarlo hasta diciembre dejó de ser una estrategia viable. Con tasas de inflación que impactan costos de materias primas, servicios y nómina de forma diferente cada mes, las empresas que sobreviven son las que planean en movimiento.
Un presupuesto hecho en enero asume condiciones que probablemente cambiarán en marzo. El resultado: para el tercer trimestre, el presupuesto ya no refleja la realidad y deja de ser útil como herramienta de gestión. La mayoría de las empresas lo archiva y sigue operando sin norte financiero.
El rolling forecast es un presupuesto que se actualiza cada mes, siempre mirando los próximos 12 meses. En lugar de tener un presupuesto rígido de enero a diciembre, tienes una ventana de planeación que avanza con el tiempo. Cada mes cierras el mes pasado, actualizas los supuestos y agregas un mes nuevo al horizonte.
Si la inflación de tus costos supera tu incremento de precios en dos meses consecutivos, tienes que actuar en el mes tres o tu margen colapsará en 90 días.
No necesitas software sofisticado para empezar. Una hoja de cálculo con tus ingresos y gastos por categoría, actualizada mensualmente, ya te da ventaja sobre el 90% de las PyMEs. El objetivo es tener números actualizados para tomar decisiones, no tener el sistema perfecto.