Hay señales claras que indican que tu empresa ya superó la etapa donde solo necesitas un contador. Si te identificas con alguna de estas, es hora de dar el siguiente paso.
Un contador lleva tus libros y cumple con el SAT. Un CFO construye la estrategia financiera de tu empresa, identifica oportunidades de crecimiento y te protege de riesgos que aún no ves venir. Son roles distintos, y en cierto punto de madurez empresarial, necesitas los dos.
Un CFO interno tiene un costo que comienza en $80,000 a $150,000 pesos mensuales incluyendo prestaciones. Para la mayoría de PyMEs en crecimiento, no tiene sentido financiero. El modelo de CFO externo o fractional —como el que ofrecemos en ANGO Capital— te da el mismo nivel de experiencia y decisiones estratégicas a una fracción del costo.
CFO Interno: $80K-$150K/mes. CFO Externo ANGO Capital: desde $3,500/mes. Misma calidad de decisiones, sin el costo fijo.
No esperes a estar en crisis para buscar un CFO. La señal correcta es cuando sientes que las finanzas empezaron a ser demasiado complejas para manejarlas con tu nivel actual de herramientas y tiempo. En ese momento, el costo de no tener dirección financiera siempre supera el costo de contratarla.